Saltar al contenido

Crecer, duele.

agosto 17, 2010

Estoy aquí, contigo, ahora mismo… yo creo que eso significa algo, ¿no?

A veces un pensamiento es tan fuerte que no te deja ver lo que tienes delante.

Te dejas llevar por lo que tenías “planeado”, cómo creías que iba a ser una relación, y cualquier cosa que rompa con esa idea te hace inseguro, frágil, estúpido y sobre todo, te decepciona.

En ese momento empieza una carrera en la que, como si fueras un coche que circula por una recta infinita, vas acelerando cada vez más, y más, y más… y a partir de cierta velocidad, cualquier pequeño giro de volante se convierte en fatal. Entonces empiezas a perder el control, y das volantazos mayores para contrarestar los anteriores, hasta que acabas de golpe dando vueltas de campana. Malherido, asomas la cabeza por la ventanilla, ahora rota, miras hacia atrás y le ves, a lo lejos, mirándote casi indiferente… y te preguntas qué has hecho para acabar así.

Mientras te recuperas en el “hospital”, atendido por los mejores médicos que se puede tener, los amigos y una hermana maravillosa, vas pensando en volver a ese camino, para recorrerlo de nuevo y ver dónde empezaste, y sobre todo por qué, a perder el control… o a intentar tomarlo.

Las personas somos la suma de nuestras experiencias, tanto positivas como negativas. Pero son las negativas las que nos van guiando en nuestros actos, las que suman, quizás porque el sufrimiento suele ser más profundo y duradero que los momentos de alegría, en los que simplemente nos dejamos llevar y disfrutar.

Experiencias negativas como infidelidades, mentiras, dobles sentidos o decepciones… que se quedan aquí para recordarnos a partir de qué gesto debemos sospechar, qué palabras debemos medir, qué actos nos deben encender la voz de alarma o cuando una mirada no está siendo sincera. Experiencias que evolutivamente sirven para sobrevivir, pero que mezcladas con sentimientos, se transforman en una bomba de relojería.

Si alguna vez encuentras a alguien que, aunque no se lo crea, es maravilloso, no te dejes llevar por experiencias pasadas. No cometas el error de desconfiar sólo porque algún día te hicieron desconfiar. No creas que algo no va a llegar a más sólo porque alguien tiempo atrás te repitió incesantemente que lo vuestro acabaría el día menos pensado.

No le borres la sonrisa de la cara a esa persona, sólo porque creas que puede pasar algo que, efectivamente, NO HA PASADO. No insistas en ver dobles sentidos donde sólo hay sinceridad… porque ese será el momento en el que empieces a ver curvas donde sólo hay una línea recta. El momento preciso en el que empezarás a acelerar, a dar pequeños giros de volante que irán a más, y a perder el control… por querer tenerlo.

Porque cada persona es un mundo, y aunque desde fuera te de la sensación de que “es igual a…”, o “me recuerda a…”, huye del espejismo. NO HAY DOS PERSONAS IGUALES (ni dos relaciones iguales).

El precio a pagar es muy alto me temo… tener a esa persona al lado, y no poder abrazarle o darle un beso de los de verdad, de los que erizan el cuerpo. Escuchar de su boca un “vamos a relajarnos con todo esto” o un “no es el momento”, que sabes muy bien qué significa. Sentir que, una vez pasado todo el enamoramiento idealizante inicial, sigues queriendo tenerle al lado. Sigues queriendo que te cuente todo como antes mientras sonríe, se enfada… o se emociona.

Sigues deseando volver de la discoteca y acabar la noche en el cielo, para después acariciarle mientras duerme y darle tantos besos que te diga que te va a cobrar por dárselos para hacerse rico.

En definitiva, sigues queriendo mirarle y sentirte privilegiado por ser él quien te escogió a ti… con ese brillo en los ojos que solo tienes al sentirte realmente querido.

Por eso, el precio es tan alto como ser tú (yo), que te has dejado llevar por experiencias pasadas, quien poco a mucho ha ido acabando con esto. Perder a alguien que realmente quieres, es la experiencia más jodidamente dolorosa a la que te puedes enfrentar en la vida.

Tan doloroso como saber que nunca te creíste el final de carta cerrada. Aun cuando me importa todo lo que te pasa, sea bueno o malo. Aun cuando me mata por dentro saber cada vez menos de ti… y aun cuando otras muchas cosas que perderían su encanto y su valor  sólo por contarlas.

Algo debo de sentir, y bien fuerte, cuando estoy cantando una canción en el coche a voces, y al llegar a ciertas partes se me corta la voz en seco “y si sigo cantando exploto de emoción”, mientras me enamoro escuchando tu canción favorita, deseando irme contigo a cualquier otra parte, porque en el fondo todo lo que quiero, es verte amanecer. Pero mi mundo, que es mi realidad, me dice que simplemente suba el volumen, y escuche esta música en alta fidelidad.

El final de una historia siempre es triste, mucho más cuando algunas, como esta, acaban antes de casi haber empezado. Todos cometemos errores, y a todos nos gusta que nos los perdonen, supongo que para sentirnos mejor. Yo cometí el error de desconfiar, y cuando quieres a alguien es la mayor ofensa que le puedes hacer… y como habrás adivinado, llega el momento de arrepentirse cada día, cada vez que sabes algo de él, cada vez que te das cuenta de que, poco a poco, se está alejando en lo personal.

Duele. Pero cuando estamos creciendo, también nos duelen las piernas. Y cuando nos salieron los dientes, nos dolían las encías. Porque crecer es doloroso, pero merece la pena. Así que si alguna vez cometes un error como este, no te lo calles. Te matará por dentro. Reconócelo, asume las consecuencias, y deja que te duela. Sólo así, la próxima vez que te tientes a repetir el error, tu cuerpo te recordará cuanto dolía, y te bastará una fracción de recuerdo para no volver a hacerlo.

Hoy mi regalo para ti es que no te sientas mal, ni siquiera un poco, por nada de lo que ha pasado. Que sepas que fui yo quien minó cada encuentro, hasta acabar con tu ilusión. Hoy mi regalo para ti, es que sepas, y te lo digo de corazón, que mientras te tuve a mi lado fui mas feliz de lo que lo he sido en toda mi vida. Que me sentí querido, me sentí especial, me sentí único. Hoy mi regalo es que sepas que me arrepiento por haberte borrado la sonrisa tantas veces, y haberte sacado una lágrima alguna vez.

Y ahora es cuando me gustaría tenerte enfrente, acercarme lentamente mientras te miro a los ojos, fundirme en un abrazo y decirte cuanto lo siento… y cuanto te quiero.

Advertisement
6 comentarios dejar un →
  1. agosto 17, 2010 12:47 am

    Qué chulada el video y la canción, me han emocionado y todo… aguanta quince días que ya llega septiembre y las cosas cambian, mucho, a veces se crean nuevos escenarios de la nada. Los errores se quedan atrás y estrenamos nuevo ciclo mientras caminamos hacia 2011. Los errores nunca son totales ni fatales, siempre se aprende algo de ellos y siempre hay una nueva calle que se abre después de llegar al callejón sin salida, algo así cuentas hoy, creo. Un guiño desde el noroeste

  2. Un esturreao.. Enlace permanente
    agosto 17, 2010 5:37 pm

    Al final lo que te esta matando es no haberselo contado..los consejos siempre van con buenas intenciones, pero al final, lo que cuenta, es lo que tu quieras/necesites decir. Entonces toca asumir las consecuencias y solo esperar a que mejore o empeore, porque igual no siguen las cosas. Aunque eso solo le sirva como una piedra mas alta a la que poder subirse..en fin, suerte y como dices, siempre estarán esas personas que son tus amigos y tu maravilla de hermana..un abrazo enorme y todo el apoyo que se pueda enviar a través de la banda ancha ;)

  3. agosto 29, 2010 12:12 am

    Puede que tú te hayas equivocado, puede que reconozcas tarde tu error, pero lo reconoces y has aprendido de él. Las relaciones son de dos personas y si la otra persona no puede ver esto es que, tampoco confía, se ha asustado. No te culpes, las relaciones, como he dicho, son de dos.

    • Soygayyque Enlace permanente*
      septiembre 1, 2010 9:20 pm

      Este post refleja eso, que me culpé. Ahora, con perspectiva, tras simplemente ser un “mero espectador” de los acontecimientos… no me culpo. Al menos, no como lo hacía antes. Las relaciones, como dices, son de dos. Pero no se puede “empezar” una sin dejar atrás otra…

      Muchas gracias por tus comentarios Sonia. Como siempre, alfombra roja para ti en este blog ;-)

  4. diciembre 15, 2010 3:34 pm

    He leido “Carta Cerrada”, “Carta Abierta” y “Crecer, duele”. Escribes muy bonito la verdad, deberias ser escritor si es que no lo eres. Personalmente pienso que eso que describes como “amor” en realidad es otra cosa. El amor da paz, tranquilidad, seguridad y siempre es correspondido, sino no es amor, son simplemente espejismos. La mayor parte de las personas encuentran el amor, pero a veces piensan que es otra cosa, quizás porque ven muchas películas.

  5. diciembre 15, 2010 9:49 pm

    Voy a dar mi humilde opinión basada en mi sencilla experiencia: El amor son muchas cosas, empieza por un subidón y puede acabar en muchas cosas. Que sea tranquilo y apaciaguado o no, depende de la persona. Y que sea correspondido, depende de la otra persona. Porque para cada uno, el amor no es lo mismo ni siquiera a lo largo de diferentes momentos de la vida: te va cambiando la idea de lo que es y según qué momento vivas, el amor es lo más maravilloso del mundo o una puta mierda, abarcando en medio una infinita escala de grises. A veces estás enamorado y la otra persona no tiene la misma percepción de ese amor que la tuya, con lo cual, estando como estás totalmente ilusionado y atontado, tienes dos opciones: echarlo todo por el váter para quedarte sin nada, o intentar, aunque sea por una vez en tu vida, guardar la calma, comerte tus frustraciones, y aprovechar lo mejor de lo que te está dando la vida en ese momento. Y la vida da muchas vueltas… y vienen otros amores, en otros momentos, en otras circunstancias, con otras personas.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.