¿Veis el chico de la foto?, ¿os parece guapo? Yo desde luego, le miro en esta foto a los ojos, en esa posición, con ese peinado y esa “ropa”, y no me podría resistir a darle un beso, si fuera mi pareja (o si él me lo pidiera), donde quiera que lo hiciese. Sin embargo, después de 30 años saliendo a la calle (para reivindicar la visibilidad, nuestros derechos y nuestro orgullo), lo cierto es que eso sigue siendo un imposible en la mayor parte del país (no hablemos de fuera ya porque es para empezar y no parar…
Lo sigue siendo por nuestra culpa, ojo, y aquí me incluyo. Yo no me estoy atreviendo a dar la cara (en este blog), y muchísima (pero MUCHÍSIMA, con mayúsculas), gente GAY que conozco, no lo “reconocerá” ni ahora, ni nunca. Saben que se estarán amargando sus vidas, que nada de lo que hagan merecerá realmente la pena (mas que la corta satisfacción de que papá, o el vecino de la esquina que te debería importar un bledo, y que llama “maricón” al amanerado de turno, te den una palmadita en la espalda), pero aún así tienen en su cabeza metido que esto es algo malo, es algo de “cuatro locas que tendrían que haber nacido con un chocho entre las piernas”.
Con esto no estoy diciendo que lo conseguido en esas manifestaciones no haya servido para nada (ni muchísimo menos), pero pongamos los puntos sobre las íes. En España tenemos matrimonio gay, (y todavía colea la cosa), aceptado y medianamente olvidado (que es a lo que aspiran las cosas que quieren dejar de ser polémicas). La gente ve el orgullo gay como una fiesta, las marcas como una oportunidad de vender… y al día siguiente todo sigue como siempre. Salimos en las noticias como “la fiesta de los colorines y la visibilidad”… cuando de visibilidad un mojón del tamaño de lima. ¿Cuántos de vosotros os habéis dado el lote, en una discoteca “hetero” (= no ambiente) de una ciudad pequeña?… vale, sigamos.
Veamos a ese tío súper hetero, con su novia de toda la vida, formalito, que va a la fiesta del orgullo porque se lo pasa “de puta madre”, (he llegado a escuchar que es la mejor fiesta de Madrid, y desde luego no seré yo quien lo ponga en duda)… para después, al día siguiente, decir que estuvo en la fiesta de “todos los maricones esos”, y que “uno casi me toca el culo”, o que “no dejaban de mirarle” (cuando seguramente era él quien miraba los cuerpazos anhelando tener uno igual).
Hipocresía que le llaman. Pero espera, no sonrías pensando que no va a haber para ti. Al principio decía que todo esto pasa por NUESTRA culpa, la de los gays, los que nos aceptamos tal y como somos (joder, ¡¡es que no hay nada que aceptar, es naturaleza pura y dura!!). ¿Sabes cuál es tu parte de culpa? Ser un reputado XXX (sustituye “xxx” por abogado, empresario, corredor de bolsa, juez, médico… cualquier profesión “de bien”), y jugar al mismo juego. Quedar con chicos en tu súper pisito en propiedad, pero “máxima discreción”, “que nadie se entere”, “no te digo como me llamo por seguridad…” ¿¿¿¿¿¿¿Seguridad de qué??????? Desde luego, la combinación de heteros hipócritas + gays HIPÓCRITAS (con todas las letras), es la bomba explosiva que está provocando lo que contaba al principio: que en pleno 2008, en un país como España, de los pocos (o quizás el primero), que legalizó el matrimonio gay, todavía haya JÓVENES (a montones) que ni se planteen en su vida “salir del armario”, por el qué dirán.
Pienso que ha llegado el momento de girar la cabeza, y mirar a otro lado. Que un “orgullo gay” está muy bien, pero de sobra se ha difundido ya el mensaje de “locas, colorines y diversión”, y ya se está sustituyendo por “Absolut Vodka”, LE PESE A QUIEN LE PESE. Es el momento de mirar a esos médicos, esos ingenieros, futbolistas, políticos, presentadores, abogados, empresarios… a toda esa gente “seria y respetable”, que no asumen su verdadera sexualidad por miedo a perder esa seriedad y ese respeto.
Ser gay es mucho más que cuatro colorines en una carroza bailando al ritmo de Alaska. Nosotros lo sabemos, pero muchísima gente aún no.
Para alguien que está fuera, es fácil pasar de largo sobre esta cuestión. Pero dime, tú, chica hetero “de bien”, ¿qué pensarías si vivieses en una sociedad, en la que simplemente NO te “dejan” besar, proclamar a los cuatro vientos que quieres, amas, a esta ricura de chico que he puesto por foto? Te parecería inhumano, ¿verdad?
Pues eso, que menos “orgullo”, menos “colorines”, y más mirar las cosas desde otro prisma. Que aún hay cosas de las que no nos podemos sentir orgullosos.
PD: el chico de la foto es Justin Gaston, lo he descubierto gracias al excelente gusto de Dan
Etiquetas: hipocresía, orgullo gay
Diciembre 5, 2008 a las 12:47 am |
Hola! Veo que te has puesto las pilas con tus entradas, está bien eso! A ver si me aplico el cuento, pero es que no tengo tiempo!!! agahgahhh!!! De hecho, aún sigo buscando una hora para ver el vídeo del post anterior, pero te prometo que la encontraré!
Y en cuanto a este post en cuestión, no podría estar mas de acuerdo contigo, creo que lo voy a copiar tal cual y ponerlo como mi próximo post! XD Pero añadiría una cosilla, y es que están los que no dicen que son gays por tener esas “pequeñas satisfacciones” como tú dices, pero también están los que no lo dicen sólo por no admitirlo, porque no se lo quieren reconocer a sí mismos… no se puede negar que la vida social es más dificil siendo gay (cada vez menos, afortunadamente) y el simple hecho de salir del armario supone incluirte en esa vida social, y muchas veces es difícil dar ese paso: es… miedo a ser feliz. Está claro que la felicidad vale bien pasar de toda esa pandilla de retrógrados, pero son retrógrados con los que debemos convivir todos los días, al comprar el pan, ir al cine, ir simplemente a clases o al trabajo, o incluso convivir con ellos en algunos casos… Pero estoy de acuerdo contigo: sería bonito si la fiesta de los colorines fuera cada día, en el sentido de que cada uno se muestre como es cada día del año, y que los demás participen de esa realidad, porque todos formamos parte de ella!
Pues nada, muchas gracias por esta oleada de verdad resfrescante y me despido con lo que más me ha gustado de tu entrada: “joder, ¡¡es que no hay nada que aceptar, es naturaleza pura y dura!!”
Diciembre 5, 2008 a las 12:45 pm |
Oye, no sé lo que ha pasado, pero de verdad que no quería montar este follón de comentarios míos, que parece que he monopolizado tu entrada!! Puedes borrar las dos primeras, incluso ésta que estoy escribiendo… désolé…
Diciembre 7, 2008 a las 3:13 pm |
Pero que gusta da leerte muchacho!! jeje me alegro de volver a verte escribir.
Mi opinion:Que verdad tienes hermano.El que diran pesa mucho…pero hay un momento en el que te empieza a dar igual lo que digan de ti, unos les llega antes ,otros despues.¿no te parece? Pero de todas maneras tambien es cierto que cada uno necesita su tiempo…..Y depende de las circunstancias de cada uno ,si tienes un jefe tan mediocre y despreciable que te pueda hechar del trabajo por ser gay, que estes en un instituto lleno de “pokeras” que no paran de hablar que como tiene el rabo este o el otro, mientras tu piensas que estarias menos incomoda cambiandote en el vestiario de chicos que con ellas jaja todo depende.Pero vamos que yo creo que cuanod amas a una persona, te da igual el que diran mientras siga a tu lado, mientras la tengas.
La verdad, si todos fueran tan decididos como tú, mucho cambiarian las cosas en este país eh!!
Te dejo guapísimo, que ahora la que tiene examenes soy yo jajaja que royo :S Que te valla todo genial, ya nos volvera a unir las reflexiones filosoficas homosexuales jeje, como siempre un placer leerte.Un beso enorme!!
Diciembre 9, 2008 a las 6:01 pm |
Creo que has sido un poco duro con los gays. Aunque hay que defender la valentia, cada uno tiene su propia vida y se la soluciona como puede. ¡Que bueno aquel que en el trabajo dice que es gay y tan pancho! pero ¿y el que lo dice y le despiden o le hacen la vida imposible? ¿quien le paga la hipoteca? ¿quien le consuela cuando sale? quizas no tenga a nadie, y con la familia…eso es otro punto y aparte, verte en la situacion de que tu familia te de la espalda…pues a lo mejor hasta que no queda mas remedio (por tener pareja, por ejemplo) pues no adelantas acontecimientos.
Y eso sin hablar del riesgo a que te machaquen la cabeza.
La sociedad se tiene que acostumbrar a valorar a las personas, vale que a veces el entorno influye, pero valorando tambien ese entorno.
Ya bastante duro tiene que ser vivir una vida no plena, escondido, con miedos, como para encima los demás te digan como hacerlo pero sin darte soluciones.
Diciembre 31, 2008 a las 10:05 am |
Hola, acabo de leer varias entradas de tu blog, es mi primera visita y estoy seguro de que seguiré visitándote. Soy nuevo en esto, pero no puedo evitar decirte que me gustan tu escritura y lo que escribes, es decicr: la forma y el contenido. Espero leer una nueva entrada tuya muy pronto.
Gracias, y un abrazo.
Enero 6, 2009 a las 4:05 am |
Creo que tienes razón. Hola, soy nuevo aquí y hace unos días descubrí tu blog y estoy de acuerdo con lo que dices haya arriba.
Bueno, de hecho, yo no vivo en españa, pero creo que eso se aplica a casi todos los lugares a donde vayas. Exceptuando a los países donde se penaliza la homosexualidad, claro. A ellos creo que si se les justifica ese encierro.
Lo que yo creo es que la gente se oculta, por supuesto por miedo, pero miedo a ser burlado, a se ponga en duda su integridad como ser humano y pasar a valer algo menos que eso. Que no debería ser por supuesto.
Lo que yo pienso es que uno debería darse a valer. Si lo quieres, lo buscas y lo tienes y nadie tiene porque meterse en el asunto. Pero bueno, asi son las cosas.
Me despido…
Enero 9, 2009 a las 5:00 pm |
@Sonia: como siempre, ¡gracias por contestar! Entiendo tu punto de vista, pero sinceramente, no lo comparto en absoluto. Cada cual elije su camino en la vida, eso está claro. Pero hay caminos que no se elijen. Tú no elijes tus genes. Una persona de color no elije ser de color, y pos desgracia y suerte para ellos, no pueden ocultarlo. Por desgracia, porque han sido perseguidos por ello. Y por suerte, porque no les ha quedado otra que luchar luchar luchar luchar y luchar, demostrar que son personas normales, e integrarse en una sociedad que no hace más que mirarse el ombligo.
Por desgracia para quienes somos homosexuales, aunque no elejimos nuestra “condición”, vivimos en el mundo de la ambigüedad, donde nuestros mayores enemigos son gente como nosotros, que vive reprimida e intentando que los que no se reprimen, vivan como ellos, o paguen las consecuencias.
Resumiendo, y para que lo entiendas: un negro no puede negar que es negro. Un/a homosexual, sí. PERO, la base es la misma. Es la naturaleza la que hace negra la piel de una persona. La misma naturaleza que hizo que yo naciera homosexual. De modo que sigo pensando lo mismo, menos floriteo con el “orgullo” gay, y más arrimar el hombro.
@Adriano: ¡las gracias te las doy a tí, y bienvenido al blog! Estas fechas he estado más liado que de costumbre, pero no te preocupes que pronto me dejaré caer por aquí para escribir como más me gusta: con música acompañando lo que escribo. ¡Un saludo!
@Firtzwilliam: ¡Bienvenido por estos lares, desde donde quiera que nos escribas! Me alegro que coincidas en lo que escribo. Si esta situación la vivimos en un país como España, no quiero ni pensar lo que pasará en lugares más cerrados. Es lo que digo, si nos miramos el ombligo, tenemos motivos para celebrar el “orgullo” gay. A poco que miremos fuera, el paisaje es desolador. No hay nada de lo que sentirse orgulloso cuando te condenan a muerte por haber nacido de una determinada manera, sea la que sea.
Un saludo, y no te despidas, ¡espero verte por aquí!
Enero 14, 2009 a las 7:12 pm |
Obviamente una persona negra puede sufrir el racismo, pero si le cojen en un trabajo, no le van a echar por ser negro porque ya se sabe, a un homosexual, si, si le descubren. Y a un negro, su familia no le va a rechazar pero a un homosexual si le pueden dar de lado.
La cuestion es que que aunque ambos casos, sean naturales, la supervivencia tambien es algo innato en el ser humano y cada uno sobrevive como puede.
Enero 14, 2009 a las 8:59 pm |
a mi no me contestas jodio! jaja muaa suerte en los examenes de la uni
Enero 16, 2009 a las 1:30 am |
¡Elena cariño! ¡Se me fue totalmente la cabeza, lo siento! jeje Estaba seguro de que te había contestado.
En cuanto a lo que dices, pues es cierto que cada cual sigue su ritmo, pero yo creo que, y de paso respondo a Sonia, no me he sabido expresar adecuadamente: no se trata de la aceptación que cada cual tiene sobre sí mismo, cosa que es personal “e intransferible”, se trata más de lo que apunta Sonia: que te pueden despedir por el mero hecho de ser gay.
Espero que con esta aclaración me podáis entender mejor: ¿qué me decís de un director de empresa, que no se debe a ningún superior, y que siendo gay discrimina a otros de su misma condición, porque es tan hipócrita que prefiere llevar una doble vida, y jodérsela de paso a los demás (igual que se la estará, probablemente, jodiendo él)? Pues a ESO me refiero en el texto (aunque como digo, me haya ido por las ramas y no haya enfatizado correctamente).
A un homófobo es difícil cambiarlo, tenemos muchos ejemplos de familias/padres que reniegan de sus propios hijos. Pero no me negaréis que, como yo digo siempre, “nuestro” peor enemigo son aquellos que, siendo de la misma condición, lo niegan como si fuera algo vergonzoso.
Yo no me avergüenzo de haber nacido así. Igual que las mujeres no se avergonzaban de estudiar, pilotar, conducir o simplemente trabajar en la España castiza de hace 30 años… ¿o tal vez sí? ¿Quiénes eran los mayores enemigos de esas mujeres? Quizás ahí encontréis la respuesta…
Enero 26, 2009 a las 8:55 pm |
El fin es el mismo, no todo el mundo tiene la misma autoestima y seguridad, por lo que la sociedad les hace sentirse culpables de como son o como actúan. Otra cosa es el que no solo lo niega sino que encima hace daño a los demas, aunque supongo, que el hecho de que un gay reniegue de si mismo, pero permita que otro sea feliz es como aceptar que lo esta haciendo mal consigo mismo, como restregarselo en los morros a si mismo. Si acepta que los demas sean gays, ¿porque no va a serlo él?, el miedo a esa respuesta quizás le haga actuar asi. Es una cobardia, pero porque es capaz de dañar a otro por no enfrentarse a la verdad, no solo por no salir del armario. Creo que ya nos hemos entendido
Enero 26, 2009 a las 11:05 pm |
Wow Sonia, nunca lo había visto de esa forma. Y te lo agradezco, porque creo que mi postura “radicalista” tiene muchos más tonos de “gris” que el blanco y negro que expongo. Hay veces que nos metemos en nosotros mismos, y nos creemos que el mundo es todo de nuestro color…
¿Ves? esto es lo bueno de un blog, que el post es sólo el pretexto para iniciar una conversación/discusión sobre un tema. Sin duda lo más enriquecedor son los comentarios, y con gente como tú colaborando, ¡es un placer!
Enero 27, 2009 a las 5:37 pm |
¡El placer es mutuo!
Enero 28, 2009 a las 5:24 pm |
buenas
por lo que cuentas te has encontrado con mucho capullo, pero también hay muy buenas personas en el mundo, personas de todas las tendencias sexuales.
de todas formas españa y el mundo está algo falta de activismo gay. poco a poco vamos consiguiendo mucho y te sorprendería ver todas las reacciones tan distintas a un beso homo en un pueblito.
déjalo, no te enfades y trabaja con la gente que te rodea, que te conozca y que te entienda. si estás en situacion de no poderlo contar a todos pues no lo hagas. la vida no tiene porqué ser más difícil de lo que ya es.
yo te doy un beso muy grande, aquí y en la calle
Febrero 1, 2009 a las 11:45 pm |
¡Hola Sero, gracias por comentar!
Como dices, la vida ya es difícil de por sí, como para complicárnosla más aún, y en ese sentido está enfocado el post: en gente que prefiere complicarse la vida (siendo lo que no son), y además, complicársela a los demás (por ser lo que son).
Soy el primero que piensa que no hay que ir por ahí con un cartel en la frente que diga “soy hetero” o “soy gay”. Si te soy sincero, y después de la larguísima reflexión que está propiciando este post y sus comentarios, pienso que le damos demasiada importancia a un tema tan absurdo como el del sexo, y pasamos de puntillas (por no decir ignorando), las cosas que realmente son importantes. Quizás ahí radica el problema, que nos empeñamos en hacer de algo placentero como debería ser el sexo, el mayor tema tabú, y eso trae serios problemas:
· Jóvenes mal informados sobre lo que deben/no deben hacer (aunque por suerte hace tiempo que se informan por su cuenta).
· Una iglesia católica que debería centrarse más en no perder a sus “clientes”, y menos en “blasfemar” sobre el preservativo, el aborto o la homo-bi-trisexualidad de la gente.
· Padres que prefieren tener un hijo cocainómano (por poner un ejemplo extremo), a uno homosexual.
Motivos para enfadarse hay tantos como para llegar a un encuentro, y creo que conversaciones como esta hacen grande el espíritu de un blog. Desde luego, quien lea la entrada y pase de largo de los comentarios, se está perdiendo lo mejor de la “película”.
Gracias por pasarte por aquí Sero, y espero verte a menudo. Guardo como pendiente una visita a fondo a tu blog, que haré cuando me quede libre de exámenes. ¡Un saludo!
Febrero 2, 2009 a las 7:52 am |
gracias por la visita. veo que ya te has pasado. aunque discrepo contigo, el tema LGTB es muy importante. échale un vistazo a la peli harvey milk y comentamos. no podemos olvidar que en los 60 70 80 nos mataban por las calles de las ciudades más modernas y liberales y salir a cazar un maricón y pegarle una paliza no era algo muy raro
Febrero 3, 2009 a las 3:21 pm |
Sero, no sé a qué te refieres con que “discrepas conmigo, el tema LGTB es muy importante”… ¡en ningún lugar le quito importancia! Y de hecho, si lees mi blog, opino lo que tú de forma mucho más manifiesta incluso. En cualquier caso, estaré encantado de que me lo aclares, y lo dicho, cuando tenga tiempo me paso por tu blog más tranquilamente. ¡Saludos!
Febrero 5, 2009 a las 11:59 pm |
la gente está aun un poquito cerrada con el tema aunque cada vez mucho menos…yo siempre me ha importado muy poco lo que piensen unos y otros…claro, teniendo cuidado en donde decir qué cosas. En el curro ya he comprobado que mejor no contarlo a diestro y siniestro, aunque tb he comprobado que aunque el principio puede darte la sensación que lo has hecho mal en contar porque mejor hubiera sido no hacerlo, si uno es majo, simpático, sincero, agradable y veraz, al tiempo la gente deja a parte lo que le has contado y te quieren por como eres y como tratas a los demás…y así casi con todo el mundo, aunque hay cada raro!!!!…pero de esos paso olimpicamente. Al que no le guste, que no mire, aunque desgraciadamente esto no se puede aplicar a todo el mundo…un pueblo debe ser terrible!
Un saludo!
Febrero 7, 2009 a las 1:48 pm |
¡Hola nando, bienvenido y gracias por comentar! Ese “hay cada raro”… ¡qué cierto es! Desde luego, queda el consuelo de que esa gente “rara” lo suele ser con todo: con la chica que ha abortado, con el que le ha puesto los cuernos a la novia, con la vecina del quinto que no para de hacer fiestas… todo les parece mal, así que plín lo que opinen.
La verdad es que la mayoría de la gente, sobre todo quienes no han conocido nunca a nadie gay (al menos confeso), les “choca” al principio, pero después ven que es como quien confiesa que le gusta más el martini seco que el j&b… “pues vale”. Al final lo que importa, como bien dices, eres tú y cómo seas, no con quién te acuestas.
En un pueblo… digamos que los prejuicios son mayores por dos cosas: la mayoría no están acostumbrados a ver gente abiertamente gay, y además muchos son de esos “raros” que hemos dicho antes. Todo el mundo sabe de tí (aunque pocos te conocen), y esa es la clave… que prejuzgan antes de conocer. Aún así, es normal llevarse todo tipo de sorpresas, muchas para bien.
¡Un saludo!
Febrero 12, 2009 a las 12:31 pm |
Te escribo en este post únicamente porque es el último que has escrito.
Pero confieso que lo que más me ha gustado de tu espacio, ha sido entrometerme discretamente en tu pasado: en tu “ingenuidad”, en tu prosa poética, en tu relato de tus experiencias pasadas.
(Confieso que tengo curiosidad por saber cuál es tu otro blog…)
Febrero 14, 2009 a las 12:11 am |
¡Hola solylos! ¡Muchas gracias por pasarte por aquí y comentar! Como habrás podido comprobar, poco a poco “soy gay y qué” se ha convertido un poquito en mi espacio privado, y un poquito (espero que mucho más) en un espacio de reflexión sobre nuestra sexualidad y sus tabúes.
Con respecto a mi otro blog… lo tienes difícil jeje! no lo sabe absolutamente nadie, ni mi hermana, ni amigos más íntimos… nadie. Supongo que, algún día, quizá lo desvele a esa persona que me gustaría tener al lado.. ¡si es que la encuentro! Mientras tanto, me auto-regalo una rosa roja, y te deseo un feliz San Valentín (o San Ballantines, ¡tú elijes!).
Saludos, y espero verte por el blog de vez en cuando
Febrero 14, 2009 a las 3:14 pm |
Bueno, yo también pasé de tener un blog (en su momento) público y conocido por todos mis allegados (y familiares) a tener otro muy secreto que he decidido muy recientemente sacar del armario, jejeje… pero -y como tú dirías-, ¿y qué?
Nunca digas de este agua no beberé… (Soy cotilla y tengo que intentarlo).
Para mí hoy es la san comercial, así que disculpa si no me ves muy participativo al respecto.
(El amor no se merece quedar relegado a un solo día de festejo oficial, ¿verdad?)
Febrero 15, 2009 a las 12:47 am |
Verdad, pero por desgracia, y lejos del objetivo comercial del día, no está de más, en medio de tanta bilis suelta por ahí, recordar o dedicar un día al amor. Por mi parte, siempre he optado por ser imaginativo.
Los regalos están bien, pero se deprecian con el tiempo. Los recuerdos, no. Y es bonito tener unos cuantos días que celebrar de forma más “oficial”, ¿no crees?
Un saludo, y gracias por comentar! (por cierto, ¡siempre te quedará San Ballantines!).
Febrero 15, 2009 a las 11:14 am |
Mi cuñada ha comprado una tarta de San Valentín para celebrarlo con nosotros, y te aseguro que no se la he tirado a la cara. Mis padres salieron a cenar, y me pareció estupendo.
Quiero decir que respeto las intenciones de los demás.
Yo soy de los que prefieren vivir el amor de forma inesperada, y sin invitación a ello.
El whisky es la única bebida alcohólica que no tolero, así que… esta vez me quedé sin nada. (Y no, no ha sido el fin del mundo,
)
P.D.: Impagables tus escritos de la página anterior… Me sorpende que hayas hablado tan abiertamente de tus experiencias personales, pero claro, cuentas con un anonimato que me imagino que te da mayor libertad para expresarte sin rodeos.
Febrero 16, 2009 a las 4:42 pm |
¡Hola soylos!
Respecto a tu último comentario, bueno, no sé si te has tomado a mal alguna de mis palabras (si es así te pido disculpas), pero con respecto al día de San Valentín, me refería a que, en mitad de tanta guerra, tanto asesinato por celos (que son de todo menos amor), tanta tragedia real y palpable… haya un día en el que se conmemore el amor, por mucho que lo hayan inventado los centros comerciales.
Era sólo eso, que igual que hay días que conmemoran el “nacimiento de la segunda marmota de rayas grises” del mundo (o lo que es lo mismo: días conmemorativos realmente inútiles), que al menos haya uno dedicado al amor sin más.
Desde luego, el sentido comercial es el que tú le quieras dar, ¡y bien es cierto que nadie obliga a nadie a enamorarse en San Valentín!
Lo del wisky, pues es un “chiste fácil” que celebraba hace tiempo con mis amigos, y que celebrábamos los que no estábamos enamorados (al final se unían también los enamorados jeje). Tampoco bebíamos Ballantines eh, que a mí me gusta más el Ron.
Y con respecto a mis escritos, pues sí que es cierto que el “anonimato” ayuda bastante, pero (siempre hay un pero), la persona/personas a quienes van dedicados algunos, lo saben perfectamente porque les he dado la dirección de éste blog. Así que la mayor ventaja que tendría (que la persona a quien se lo dedicas nunca se entere), al final resulta que no es tal. Eso sí, esa/s persona/s no han comentado nada en el blog nunca, ni creo que lo vayan a hacer (por supuesto tampoco he dado mi dirección a todo el mundo, sólo a la gente que considero importante). También mis mejores amig@s y algún familiar lo saben, de modo que no es tan anónimo como parece :p (Mi “otro blog privado” sí que no lo tienen nadie, y ahí sí que me explayo mucho más claro todavía).
En fin, espero seguir escribiendo estos escritos, ¡y que tú sigas comentándolos!
¡Un saludo!
Febrero 16, 2009 a las 7:42 pm |
No te preocupes, soy difícilmente ofendible. Quizá te he parecido un poco seco, pero no ha sido por indignación, es por la distancia que interpongo antes los desconocidos.
Respeto tu postura, y conocía la broma del Ballantine’s, jejeje.
Respecto a los blogs. Conozco bien la dinámica, llevo varios años en este mundo, jejeje. He tenido muchos blogs también (sé que tienes más de dos) pero actualmente sólo estoy potenciando mi blog privado que no conoce nadie. Llámalo… un arrebato de esos que tienes de vez en cuando y que hacen que rompas los esquemas drásticamente.
En fin, espero seguir navegando -y derivando- por aquí por más tiempo aún.
Un saludo
Febrero 16, 2009 a las 8:57 pm |
Mmm, esto te sonará extraño, y te agradecería que si tienes la ocasión de borrar después este comentario, que lo hagas.
Me apetece poder “hablar” contigo.
Suelo entrar en el chat de chueca, en el gayamistad bajo el nick de “xxxxx” (editado para preservar su privacidad).
Si te animas, y coincidimos alguna vez, estaré encantado de charlar contigo.
Un saludo!
Febrero 16, 2009 a las 11:41 pm |
Wow Solylos! Por como hablas pareciera que me conoces! jeje! He tenido otros blogs, sí, pero los he acabado “abandonando”. Ahora mismo sólo tengo éste (que es al que tengo más cariño), el privado (que es donde me desahogo, y del que algunas veces recato cosas para aquí), y algún proyecto que nada tiene que ver con los dos anteriores. ¿El tuyo es privado? Tanto más interesante de visitar!
@Fue una cita salida de un cuento: ¡Buenas! No voy a borrar el comentario, porque no dices nada ofensivo, ni das tus datos personales en el comentario (en caso contrario sí lo haría, puesto que como ya he comentado anteriormente en el blog, este no es lugar de citas).
Por el chat de chueca no sé si coincidiremos, porque sinceramente me aburre. Durante algún tiempo lo frecuenté (puedes leer más detalles en el blog), pero ahora me parece una pérdida de tiempo. Aún así, si me conecto algún día por ahí descuida que te saludaré, aunque sólo sea para ponerte “nombre”.
No obstante, como puedes ver a la derecha, tengo habilitado el plug-in de “meebo”, el cual se conecta directamente con mi messenger, de forma que cuando yo estoy conectado, puedes hablar conmigo directamente desde aquí (desde el blog). De modo que entra de vez en cuando al blog, y si me ves conectado en meebo no tienes más que decir ¡hola!
Un saludo.
Mayo 2, 2009 a las 3:51 pm |
ps yo soy un maricon y no me gusta xqe no soy de una religion qe acepte eso precisamente y no me gusta mi vida x culpa de eso soy infeliz y x eso tengo previsto mi muerte muy rapida indolora xqe no qiero segir en esta vida cuando seme note ya mas delo qe se nota y pasa qe vivir sin la compresion de tus padres de tus amigo de tus hermanos qe somos 4 chicos en la familia y yo la obeja negra x culpa de eso saveis como es vivir repudiado levantarte x la mañana y qe te miren con una cara de no qiero verte qiero qe te mueras no no qiero vivir mas ace unos momentos estuve en casa y tuve una discusion con mi madre y me dijo qe le gustaria qe me fuese lo mas rapido posible de su vida qe le uviese gustado qe uviese sido como mi hermano y ami tambien me uviese gustado sabes ufff madre mia tengo la cabeza inchada de pensar en qe voy a acer en mi vida pero la conclusion ala qe e llegado es la muerte morir significa una alivio y un orror pasa mi familia pero yo no qiero acerles sufrir mas qiero la muerte ala marginalidad lo siento x mis sentimientos
Mayo 4, 2009 a las 1:32 pm |
Maldito, las cosas no son como tú las ves. Está claro que te has dado por vencido, pero no puedes pensar en cosas del tipo “mi muerte rápida en indolora”… si tus padres no te aceptan, pues vete de ahí. Lo primero que debe importarte en tu vida, eres tú. Suena egocéntrico, pero no lo es en absoluto. Si no te quieres tú, difícilmente te querrá nadie más.
Julio 16, 2009 a las 12:49 am |
Realmente, yo me siento totalmente libre de expresar mi condición sexual. Tengo 18 años, tengo pareja, vivo en una localidad no muy grande (40.000 habitantes), aunque en septiembre estaré estudiando en una gran ciudad, y no tengo problema en coger a mi novio de la mano mientras espero el autobús, en darle un beso mientras vamos agarrados dando un paseo o en mostrar signos de afecto si así lo queremos ambos… Claro que la gente habla, y critica y lanza miradas de desaprobación, pero yo le quiero y él me quiere, nos sentimos bien con nuestra sexualidad y eso es lo que realmente nos importa. Tenemos ambos el apoyo de nuestra familia y de nuestros amigos y, además, tenemos el coraje necesario para callar la boca de quien se atreva a pasarse de la raya con algún comentario.
Estoy de acuerdo contigo en que el orgullo muestra demasiados estereotipos, pero también hay gente “seria” como tu dices que viven su sexualidad abiertamente, y habrá más conforme avance el tiempo, ten en cuenta que nuestra generación, que ha vivido realmente una vida en libertad, todavía no ha tenido tiempo de acceder a grandes cargos de responsabilidad.
Aún así, mira, existen jueces (Grande-Marlaska), políticos (Jóhanna Sigurdardóttir, presidenta de Islandia; Bertrand Delanoe, alcalde de París) o empresarios con prestigio (Joan Julià, dueño de una gran cadena hotelera), que viven abiertamiente su sexualidad y que son respetados y valorados. Coincido contigo en que es a eso a lo que tenemos que llegar, pero para ello se necesita tiempo, vamos avanzando, pero un cambio social de ese tamaño no puede darse en 5 minutos.
Aprovecho para decirte que tienes un blog muy interesante, a pesar de que parece que canalizas tu frustración por medio de lo que escribes estampándola contra quien lo lee…
Ánimo!
Julio 27, 2009 a las 12:37 am |
Wow! Lo de “estampándola” suena demasiado violento, ¿no crees? De acuerdo contigo en todo, (salvo en lo de mis frustraciones, que por suerte para mis lectores son otras, y desde luego no las estampo aquí
. Aunque no me negarás que quienes mencionas son, tristemente, la excepción, no la regla.
Quizás la esencia de todo lo que escribo se asienta en una base demasiado utópica: los seres humanos, como animales que somos, llevamos naciendo homosexuales, heterosexuales, etc etc desde antes de inventar la rueda. Que miles de años después se siga mirando mal a quien es perfectamente normal, pues chico, como mínimo es un atraso.
El hecho de que tú vivas tu sexualidad como la vives es el objetivo por el que me decidí escribir el blog: nada más ilustrativo que el propio nombre “Soy gay, ¿y qué?”.
Para tener 18 años, escribes muy bien (comparado con la de burradas que se ven por ahí) y muy coherente, aunque pecas quizás un poco de la típica “irresponsabilidad” que se tiene a esa edad: me refiero a que a día de hoy, lunes 27 de julio de 2009, hay más gente viviendo a escondidas su verdadero yo, que gente a quien le aceptan al 100% en todos los ámbitos importantes de su vida (familia + amigos).
También difiero contigo en lo de que nuestra generación ha vivido realmente una vida en libertad, eso es simple y llanamente mentira. Ahí tienes a más de 4 millones de votantes, que representan a unos cuantos millones más de españoles, luchando con uñas y dientes para que sigamos siendo ciudadanos de segunda. Esa gente se está negando a casar matrimonios homosexuales, a que adoptes, a que hagas una vida normal. Y tienen poder, luego te están robando libertades. Toda esa gente está en contra de tí y de cómo tú eres, aunque no te hayas “estampado” con ellos todavía.
Quizás en ese momento, cuando en pleno 2009 o 2010 te echen “a patadas” de algo a lo que hayas puesto toda tu ilusión y esfuerzo sólo por ser gay y vivirlo con naturalidad, te entrará un poquito de frustración y abrirás otro blog que se llame “Yo también soy gay, ¿y qué?”
No es mi caso, pero es un caso cercano a mí, y fue lo que me empujó a abrir este blog. De modo que, repito, me alegro de que por fin haya gente que pueda estar viviendo con normalidad algo que nunca debió dejar de serlo, pero no te olvides de que hay mucha más gente que de un modo u otro siguen destrozando gota a gota su vida, y en algunos casos la de quienes les rodean.
Ah, y tampoco te olvides de seguir entrando y comentando