Puede sonar trivial, a lo mismo de siempre, a lo que nos han contado tantas veces. Pero cuando te lo cuentan en primera persona, es algo que conmueve. Hablo del SIDA. Hablo, del mayor destroza-vidas que existe en este a veces inhóspito planeta.
Como cada día, entro en Ambiente G y me encuentro con un post que me llama la atención, “Por favor, J., mantente positivo“, escrito por Dan. No voy a reproducir ni una sóla de sus palabras, porque está tan bien escrito, con tanta fuerza, tristeza, tanto CARIÑO, que es mejor leerlo en su lugar original.
Lo que sí que quiero es llevar a una reflexión. Y es que este post, hoy, no iba a tratar sobre esto, sino sobre lo difícil que es hacer amigos gays, sin haber follado con ellos (o sin pretender hacerlo). Lo veo en el chat todos los días. Gente que agregas al messenger, con la esperanza de que sea distinto, charlas un rato, y dejan de hablarte a los 5 minutos. “No busca sexo. Será un adefesio, o un inmaduro, o diréctamente tonto perdío”. Pues mira, ni una cosa, ni la otra, ni la de más allá.
Para mí, es terríblemente difícil, tener sexo con alguien que no conozco, con el que no tengo confianza, esa confianza que se tiene para que, si algo sale mal, los dos nos riamos de la situación, en lugar de acabar en malas caras y un “ya nos vemos…” (si te dicen eso, puedes ir borrando su número).
Y por si te lo estás preguntando, SÍ, me encanta el sexo. Pero no con cualquiera, ni de cualquier manera. Porque al final te puedes llevar sorpresas como la de J., sorpresas que uno nunca cree que se vaya a llevar él mismo.
Por supuesto, no voy a ser hipócrita, no le voy preguntando a la gente si tiene SIDA al conocerla, (eso es algo que un seropositivo, por responsabilidad, debería de decir si pretende tener sexo con alguien…), pero si existe la confianza suficiente, puedes exigir ciertas cosas, preguntar, indagar…. y aunque te pueden mentir, pues por lo menos has hecho todo lo que estaba en tu mano para prevenirte. (Además de usar condón, por descontado).
Qué triste, la vida a la que somos relegados, no es cuestión de echar culpas, sino de reflexionar. El sexo por el sexo, sin ser amigos, TODO el mundo buscando lo mismo, en una vorágine de hormonas, prejuicios y falsos mitos, falsas apariencias y primeras impresiones. Parece que en este “mundillo” nuestro, si has tenido una primera mala experiencia, no hay segundas oportunidades. No se quieren parar a conocerte, están demasiado ocupados follando con el de al lado.
Escribo este blog, primerizo (aunque llevo al día otros, algún día los sacaré a la luz…), sobre todo, para intentar normalizar situaciones. Para intentar calmar un poco esa vorágine, que no es todo sexo. Que somos personas, con nuestras circunstancias, nuestros malos momentos, y nuestros deseos frustrados de agradar ( y éste que escribe no es para nada feo en ningún sentido).
J. Si te dicen que no hay nada que hacer, tú no escuches. Hay mucho que hacer. Tienes mucho por delante. Como ya he dicho en un comentario en el blog, sigues siendo tú. Cámbialo todo, para que nada cambie. Déjate ayudar, llora si te hace falta, y no lo des todo por vencido. Conseguirás ser feliz, encontrar a esa persona que te ayude a seguir recogiendo las mil piezas en las que se ha roto tu vida, y pegarlas juntos.
Y para lo demás, para todos, todo el cachondeo, fiesta y jolgorio del mundo, pero por favor, MENOS superficialidad, menos dejarse llevar por las primeras impresiones, y menos follar por follar y hacer locuras. Que en una de estas, la locura rompe la vida en mil pedazos, y nunca piensas que te vaya a tocar a tí.
Etiquetas: optimismo, protección, relaciones sexuales, sida

Septiembre 8, 2009 a las 9:50 am |
Como que no eres feo, eres mas feo que ojuuuuuuuuuu!!!!
jajajajaja.
Un abrazo Campeon!!!
PD: Te dije que le leería, tarde pero lo he leido.